Preguntas frecuentes.

 

 

¿Que es la Leishmaniosis canina?

Se trata de una enfermedad parasitaria grave en el perro, causada por un parásito (protozoo microscópico) denominado Leishmania, 

 

¿Cuáles son los síntomas clínicos más comunes?

El primer síntoma clínico más habitual es la pérdida de pelo, sobre todo alrededor de los ojos, orejas y la nariz. Según la enfermedad va avanzando, el perro pierde peso aunque no pierde el apetito. Son habituales las heridas en la piel, especialmente en la cabeza y las patas en las áreas donde el perro está en contacto con el suelo al tumbarse o sentarse. Cuando el cuadro se vuelve crónico, éste se complica observando síntomas relacionados con insuficiencia renal en muchos casos.

 

 

¿Dónde se encuentra la Leishmaniosis canina en España?

En España las regiones más afectadas son las de Aragón, Cataluña, Madrid, Baleares, Levante, Murcia, Andalucía, Castilla-La Mancha, Extremadura, Castilla y León. Se observa en otras regiones pero con menos intensidad.

 

¿Cuál es la época de riesgo?

La temporada de mosquitos comienza con el calor, normalmente en mayo y finaliza en septiembre u octubre si se prolonga el verano. Los mosquitos permanecen durante el invierno en estado de larvas cuaternarias. En las zonas más cálidas de España encontramos mosquitos prácticamente todo el año.

 

¿Mi perro se puede morir a causa de la enfermedad?

La leishmania es una enfermedad que puede causar la muerte de su perro sino es advertido con tiempo y no recibe el tratamiento correspondiente. Por eso es aconsejable hacer una analítica de leishmania anual a nuestro perro pasada la época de calor, para el mes de octubre-noviembre.

 

¿Cuál es el riesgo de que mi perro contraiga la enfermedad?

Si su perro no recibe protección alguna, el riesgo varia de un 3% a 18%. El riesgo siempre aumenta si su perro permanece más en zonas rurales y peri-urbanas, en regiones cálidas del país y si está fuera de casa al anochecer.

 

¿Qué tipos de leishmania existen en España?

En España solamente existe la Leishmania infantum.

 

¿Cómo se transmite la leishmaniosis?

La leishmaniosis se transmite únicamente a través de un mosquito llamado flebotomo, no es contagiosa de un perro a otro ni a humanos u otros animales.

 

¿Cuál es su hábitat?

Los mosquitos no pueden verse durante el día porque permanecen en grietas, oquedades y hendiduras. Los mosquitos que transmiten la leishmaniosis canina no viven en las playas pero son más abundantes en áreas rurales o lugares con árboles en las ciudades, como jardines y parques.

 

¿En qué momento del día pica el mosquito flebotomo?

El ciclo de actividad de los mosquitos comienza al atardecer y continúa hasta el amanecer. Los mosquitos del área mediterránea prefieren las noches cálidas (no menos de 16°C) y, debido a su tamaño pequeño, no pueden volar con vientos fuertes (más de 1 m/segundo). Sin embargo, pueden viajar a largas distancias (hasta 2 km)

 

¿El flebotomo también entra en casa?

Mayoritariamente, pican más en el exterior, aunque también se ven frecuentemente en el interior de las casas. Buscan el alimento de sangre gracias al olor del animal que les llega a través de las corrientes de aire. Entonces vuelan en contra de dichas corrientes para asentarse y picar.

 

 

¿Qué debe hacer si pienso que mi perro tiene la enfermedad?

Visite a su veterinario quien realizará una prueba analítica mediante una muestra de sangre de su perro. Dependiendo de su estado, también tomará una muestra de la médula ósea o del tejido de un ganglio linfático inflamado para examinarla al microscopio y detectar los parásitos.

 

¿Cuál es el período de incubación de la enfermedad?

El período de incubación puede variar entre 3 y 18 meses. De forma excepcional, la enfermedad puede permanecer en latencia durante varios años. Algunos perros son resistentes y, aunque reciban picaduras de los flebotomos, nunca mostrarán síntomas de la enfermedad siempre y cuando estén correctamente alimentados y no estén sometidos a estrés. Esta resistencia, probablemente, está determinada genéticamente.

 

¿Cuán a menudo tengo que diagnosticar a mi perro?

Debe de llevar su perro al veterinario al menos una vez al año. De esta forma se está a tiempo para un tratamiento de control de síntomas y el riesgo de muerte es muchisimo menor.

 

¿Pueden tratar a mi perro?

Sí. Si observa los síntomas clínicos, lleve su perro a la clínica veterinaria para realizar una prueba serológica si sospecha que ha sido infestado. El tratamiento tendrá más éxito si se inicia en las primeras fases de la enfermedad.

 

¿Los tratamientos pueden curar a mi perro?

No, el tratamiento solamente suprime los síntomas y no impedirá que su perro tenga una recaída posterior, por eso es importante el control veterinario cada 6 meses y no dejar de medicar a su perro contra la enfermedad a no ser que se lo indique un profesional veterinario.

 

¿Cuál es la posibilidad de recaída?

Muy variable y difícil de cuantificar. Dependerá de la calidad de vida del perro, de posibles reinfecciones por otros flebotomos, del control veterinario que se practique, etc

 

¿Se controla la leishmaniosis mejor si se diagnostica la enfermedad antes?

Cuanto antes se diagnostica la enfermedad mejor se puede controlar.

 

¿Puedo vacunar a mi perro contra la leishmaniosis?

No. Todavía no existen vacunas que protejan frente la leishmaniosis, pero las farmaceuticas están trabajando para encontrar la vacuna que luche contra esta enfermedad. Hay varios grupos de científicos trabajando en una vacuna. Hoy en día no se ha podido encontrar ningun antígeno suficientemente potente para crear una vacuna eficaz. Los científicos calculan que tendremos que esperar un poco para tener disponible una vacuna comercial eficaz.

 

¿Hay otros productos que protejan a mi perro?

Hasta que no se desarrolle la vacuna, solamente la prevención puede evitar esta grave enfermedad. Hay productos disponibles en spray en pipeta que dan una cierta protección contra la picadura del flebotomo. El último avance tecnológico es un collar con una eficacia demostrado del 95% frente a las picaduras de flebotomos (Scalibor® collar, disponible en su clínica veterinaria) o pipeta Expot.

 

No existen estudios al respecto, pero la lógica nos lleva a pensar que el riesgo de sufrir la infección no aumenta en presencia de alguna mascota en casa, aunque ésta padezca la enfermedad. En zonas endémicas de Leishmaniosis el número de flebotomos que circulan es muy elevado, pudiendo recibir picaduras en cualquier lugar.

 

¿Puede mi perro vivir feliz y tranquilo a pesar de padecer la enfermedad? 


 

 

 

Un perro tratado de leishmania desde el inicio o desde que se detecta la enfermedad (siempre que no tenga los órganos internos afectados) puede vivir igual que un perro que no tiene la enfermedad. Disfurtando igualmente de una vida placentera con paseos, excursiones y juegos como cualquier perro. Un perro tratado y vigilado cada x meses de la enfermedad, es un perro que puede hacer su vida normal, con una alimentación normal y haciendo compañía a su familia como cualquier otro perro. Lo unico que les diferencia es tener que darle una pastilla diaria el resto de su vida, pero por lógica sino se nos olvida alimentar a nuestros perro cada día ¡tampoco se nos olvidará darle su pastilla diaria!


Muchas gracias por su atención, esperamos haberle aclarado las dudas y no tema esta enfermedad, muchos perros de la región la padecen y son motivo de rechazo por su familia, lo que les lleva a terminar en la calle o en las perreras municipales donde acaban sacrificados por dicho motivo. Es evidente que con poco que hagamos podemos ayudarle a superar la enfermedad sin dificultad y podemos darle la calidad de vida que tanto se merece.

 

 

 Informacion saca de nuestros compañeros y amigos, asociacion protectora murciadopta pro setter